PUEBLO DE ACOJIDA
Adeje fuiste testigo,
de mi infantil revolución,
que con solo diez añitos
el destino a ti me llevó
dándome nuevamente como patrona
, a la Virgen de la Encarnación.
Era el año setenta y cuatro,
cuando cambie el monte de laurisilva,
por tomateras, plataneras,
tabaibas, aulagas, pecas tintas y cardón.
Fue triste y penoso el cambio
para un niño como yo,
dejar el amado verde del norte
por este sureño marón.
Pero tu cariño familiar,
y la grandeza de tu sol
con el azul de tu mar
poco a poco me enamoro.
Pronto yo volví a soñar,
y mi verso resucito
junto a mi madre empecé
a tenerte adoración.
Yo recuerdo que en Rafel
donde tomates mi familia cultivo
mi madre y yo comentábamos y admiramos,
las bellísimas puestas de sol.
Adeje yo te agradezco tu buena disposición
para acoger a tanta gente
que buscando trabajo,
desde la Gomera partió.
Autor: Manuel Jesús Rodríguez Medina
No hay comentarios:
Publicar un comentario